Buscar En
RSS titulares
El Tiempo en España
Embalses.net
Directorio de Webs de Pueblos de España
Valid XHTML 1.1
Anti Robots Spam

Sobre Torrecillas / Historia

Torrecillas de la Tiesa es un municipio de la provincia de Cáceres, en la comarca de Trujillo, Extremadura (España). Coordenadas geográficas: 39°34′"N, 5°44′"O. Altitud: 510 msnm. Superficie: 140 km². Población: 1.172 hab. (INE 2006). Densidad: 8,37 hab./km². Gentilicio: Torrecillanos. Distancia a Cáceres: 69 km. Distancia a Madrid: 248 km.

Su término municipal está atravesado por el rió Tozo y hace frontera por el norte con el río Almonte. Tiene abundantes charcas y arroyos. La formación vegetal más común es la encina.

Torrecillas de la Tiesa está unida a Jaraicejo y a Deleitosa por el río Almonte, al norte; a Aldeacentenera por el este; a Madroñera por el sur; a Trujillo en el Cruce y a lo largo de la Autovía A-5 hasta el Descansadero donde hay tres grandes puentes que atraviesan el río. Se une con Deleitosa y con Aldeacentenera en el cerro de la Coraja donde están las ruinas del famoso castro del mismo nombre.




La Historia que queremos


No es la Historia en el sentido tradicional del término lo que queremos contar aquí, la historia de hechos pasados, sino la "otra Historia", la que se hace entre todos dia a día. Mucha historia para abreviarla en un simple artículo. Pero es la nuestra y para eso nace este portal.

La verdadera Historia es la que habla de nuestras vidas. Son las aventuras y desventuras de Antonio y su conjunto musical, las de Enrique, las de Manolo y Manuel, las de Fernando, las de Victoriano, Tiá Esperanza, Paulino, Don Fernando y Pepín y Nanín y Joseíno, y Arturo, y Juanito… y Tió Esteban y Chiri y Chon; y Tió Ciriaco, Doña Ana, JotaErre, Chencho y Nandi… Cientos de vidas, cuya inmortalidad tenemos la ocasión aquí de certificar y sellar.

Son las andanzas de Ana y Paola, Jhoni, Manolo, Victor y David, Mito, Javi, Iván y Ricardo, Paula, Amparo e Isabel , David Moya, Carlos, Dani, Sergio y Tatiana, Ricardo, Nito, Jaima, Churro, Tamata y Carolina, Gladis, Rocío y Carolina, Amaya, Isa, Paula, Amparo, Maribel, Fati y Carmen...¡Tantos!.

La historia en la que nosotros creemos es la historia que hacemos todos. Una pequeña colaboración será suficiente para enriquecer con hechos reales lo que va a iniciarse con unos simples recuerdos lejanos de los que ya no estamos ahí, pero cuyas raíces ni quieren, ni pueden desprenderse nunca.

La historia que otros buscan y rebuscan aspira a remontarse a tiempos inmemoriales y se olvidan de los nuestros. Somos tontos; como si aquellas gestas fueran más importantes que nuestros episodios y quehaceres cotidianos. ¿Quién puede ahora ni nunca conocer la verdadera vida de Pizarro y su entorno; sus amigos y sus penalidades si nadie nos lo trasmitió? ¿Qué menos valor e importancia e interés van a tener las nuestras si nadie sabe las impresionantes consecuencias que pueden llegar a tener en el futuro?

Pero no es ese el sentido de nuestra Otra Historia, la Intrahistoira. Nuestra historia, como acumulación de vidas y padeceres, tiene sentido y belleza por sí misma. Ni en la ficción, ni en la fantasía pueden encontrarse mejores episodios que en nuestra vida real y no digamos lo que van a ser reconvertidas en ‘vidas virtuales’, estas a las que nos incorporamos en virtud de los tiempos y las técnicas modernas, pero tan reales comos nosotros, y tan verdaderas como nosotros mismos queramos conceder.


Estadísticas de Torrecillas de la Tiesa en 2002

En contraste con Trujillo, ciudad 'histórica' de toda la vida y pueblo vecino, Torrecillas de la Tiesa no es "rompeolas de luchas y de culturas" como dice su alcalde, ni "fragua y yunque, en los que el lento paso de los siglos ha forjado una historia larga, rica, variada y llena de contrastes". En contraste con Trujillo, Torrecillas vive sin todo eso, y vive bien sin "sus palacios, iglesias y museos en perfecta conexión" y hace su historia de cada día como aquí vamos a demostrar. Esas son nuestras pretensiones. Y nótese que nuestras vidas también son Trujillo y su mancomunidad, y Jaraicejo y Aldeacentenera con la que nos meteremos por puro placer de provocar; y Deleitosa, Berzocana, Madroñera… y muchas más.


Año 1546. El primer documento que conocemos donde aprarece el nombre de Torrecillas de la Tiesa



Tenemos un documento en el que por primera vez aparece el nombre de torrecillas Delatiesa de fecha Del mes De sestienbre año de mill e qutos. e cuarenta e seys años


Año 1785. La historia de la liberación de Torrecillas por el párroco Juan Joséf Fernández


Un relato de la Historia de Torrecillas que Arturo Montero (ex-secretario del ayuntamiento de Fuentes del Maestre, Badajoz) ha conseguido de los archivos de los marqueses de Lorenzana sitos en dicha localidad. Pincha aquí para descargarlo: Historia de Torrecillas


El término municipal


Es muy grande el término municipal de Torrecillas de la Tiesa. Desde el casco urbano a la periferia puede haber un radio de unos 6 o 7 kilómetros como promedio.

Termino Municipal
Se vé en este mapa que el perímetro de Torrecillas es bastante redondeado en toda su extensión salvo en la parte norte. La frontera norte está claramente marcada por el recorrido del río Almonte, formado dos 'picos' o cuernos sobresalientes en los extremos.

En el mapa aparece con el número 10190.

Se puede decir que lo mejor de los dominios de Torrecillas está en sus cuernos: En el superior izquierdo se encuentran los tres impresionantes e indestructibles puentes bajo la carretera A-5, marcando épocas a modo de hitos históricos, y en el superior derecho el antiquísimo Castro de la Coraja.
Camino de Deleitosa
El río Almonte dibuja la frontera de separación con Deleitosa (Noreste. Número 10071 del mapa) y Jaraicejo (Noroeste). Al este limita con el término municipal de Aldeacentenera(número 10011). El pico que hay al noreste y que está justo en el río constituye el punto de unión de los tres pueblos.

En Torrecillas de la Tiesa predominan los latifundios sobre los minifundios. En algún libro escolar de geografia hemos aparecido retratados como ejemplo típico de distribución del territorio en latifundios y minifundios, para que los escolares captaran de la diferencia entre esos dos conceptos.

Los minifundios, casi todos cercados con piedra, abarcan una pequeña área en los alrededores del casco urbano. Los latifundios, en cambio, ocupan el mayor porcentaje de todo el territorio.

Las grandes dehesas del norte, las que están regadas por el rio Almonte, son: Descansadero, Berenga, Cachiporro, El Terzuelo de Monroy, La Atalaya y La Coraja.
La dehesa de la Coraja
Las desembocaduras de los arroyos y pequeños riachuelos, afluentes del río Almonte, forman espigones escarpados o montes de considerable altura. Así es la formación que se observa entre el Arroyo del Moro en su confluencia con el río Almonte.

Hay un valle muy rico a orillas del río, verde y humedo donde se ven restos de construcciones recientes, molinos, establos y cercados. Es un terreno apropiado para el cultivo de hortalizas y frutales. También para el ganado. Y para la transhumancia como descansadero, abrevaderos y majadas.

La finca de La Coraja es muy grande y está situada en el extremo nororiental del término municipal de Torrecillas de la Tiesa.
Por aquí pasaba un cordel en paralelo o alternativo al de la cañada Real Leonesa Occidental, que bajaba desde el noreste leonés en las cabeceras del Esla-Cea, pasando junto a los Toros de Guisando y el valle del Alberche, vadeando el Tajo por Puente del Arzobispo, atravesando la provincia cacereña, juntándose en Trujillo con la Cañada Real de la Plata y arribando finalmente a tierras pacenses, cordobesas y sevillanas.

El pico

La cañada Real Leonesa Occidental va hacia Trujillo aproximadamente por la misma linea que sigue hoy la autovia A-5. Atraviesa al río Almonte por el descansadero de la finca El Descandero, donde están los tres puentes históricos. Más al oeste queda la cañada de la Plata, que saliendo de Trujillo sigue la dirección de Plasencia.

A continuación del valle, el terreno se inclina hacia arriba formando pendientes muy escarpadas, por lo que a estas formaciones se les conoce con el nombre de riberos.

Los riberos no son terrenos muy aptos para el cultivo; en ellos proliferan los matorrales, arbustos y peñascales. Pero, sin embargo, son ideales como defensas naturales, para el establecimiento de sitios protegidos, al amparo de cuyas barreras se preparaban buenos refugios contra las posibles agresiones y pillajes procedentes tanto del valle como de la meseta.

El castro

La línea negra serpenteante que llega hasta el río atravesando la finca de la Coraja es el camino asfaltado que cruza el Almonte con dirección a Deleitosa.

Tanto en el mapa, como en la fotografía aérea se distinge perfertacmente el amplio y alargado espigón de riberos, formado por el arroyo del Moro en su desenbocadura con el río Almonte.

A la derecha del mismo mapa se aprecia cómo las curvas de nivel al lado sur del rio parencen entretenerse dibujando el contorno amurallado del Castro de la Coraja.



El castro de la Coraja


El Castro de la Coraja está en el espigón mencionado. Entre el arroyo del Moro y el río Almonte. No exactamente en el mismo ribero o cumbre de la desembocadura sino en el inmediato anterior.

El castro
Forma justo el saliente o punta del término municipal de Torrecillas de la Tiesa, que va a unirse en el río con los dos pueblos vecinos.

El visor de la Junta de Extremadura muestra los perímetros de las parcelas en rojo.

Tiene su importancia lo de las coordenadas geográficas, al menos para demostrar que NO estamos en el polo norte como algún inexperto ha osado ubicar el complejo, queriendo, tal vez, demostrar con ello que el castro de la Coraja no está en Torrecillas de la Tiesa. Y aunque no pretendamos simular una tesis doctoral no vamos a salirnos de las mínimas normas de la honestidad, la sensatez y la credibilidad.

EL castro
Con el tiempo estas herramientas que te dejan viajar por cualquier parte del mundo y observar a vista de pájaro un lugar concreto, van a ir mejorando día a día los niveles de nitidez hasta alcanzar resoluciones que te permitan, sin salir de casa, ni tocar una sólo piedra, moverte por el terreno, explorar y analizar los detalles con más facilidad que lo haces a pie. Pero de momento estas resoluciones apenas alcanzan a distinguir entre órdenes de magnitud de metros de distancia.

Vemos perfectamente las encinas y los coches; la muralla incluso, pero no se distinguen bien los objetos del tamaño de las personas.


Con la foto aérea se aprecian claramente las excavaciones que se han estado realizando recientemente.

Excavaciones

Estas fotos aéreas han sido sacadas del sito oficial de la Consejería del Medio Ambiente de la Junta de Extremadura- Con el visor de mapas cualquiera lo puede ver por Internet en la dirección http://62.175.245.26/visor/

Las que vienen a continuación se han hecho con el Google Earth. Este monitor permite incluso la visualización tridimensional y va dando metro a metro las coordenadas geográficas y la altitud. La representación tridimensional simula una imagen tan real que te hace ver el terreno como si hicieras un vuelo rasante y te ofrece una visión muy viva del relieve por donde pasas.

Excavaciones

Se distingue la muralla del lado occidental y un poco también la interior que rodea la acrópolis.

El precipicio del lado sur es el más pronunciado. Foma una gran inclinación que va a dar al Arroyo del Moro.

Las coordenadas geográficas son: 39º 35' 27" de latitud y 5º 40' 10" de longitud oeste (- 5 40 10) una altitud de 430 metros.

En www.Trujillo.es, la web oficial del Ayuntamiento, se dice al respecto: "De mayor edad que la ciudad de Trujillo encontramos los restos arqueológicos del Castro Celta de 'La Coraja' en el cerro del Moro, a orillas del río Almonte, a caballo entre las poblaciones de Torrecillas de la Tiesa y Aldeacentenera, dónde se ha construido un poblado celta digno de admiración."



Google visor


En el museo arquelológico de Cáceres hay una pequeña sala que está destinada a los pueblos prerromanos, la sala 3, donde se muestra, entre otras cosas, un pendiente de oro con representación zoomorfa y filigrana del "Poblado de la Coraja (Torrecillas de la Tiesa)"



El Descansadero


En el otro cuerno olvidado del término municipal de Torrecillas de la Tiesa, el cuerno norte, está la finca del Descansadero, íntegramente torrecillana, pero limítrofe con Trujillo y Jaraicejo.

Desde Trujillo hasta el Descansadero transcurre una de las rutas más transitadas en todos los tiempos, la Gran Cañada Real Leonesa Occidental. Entre El Carrascal y El Descansadero esta ruta hace frontera entre el término de Trujillo y el de Torrecillas de la Tiesa.

Por un lado, la trascendencia del ganado en la vida de nuestros pueblos interiores, celtas, prerromanos, vetones, lusitanos, vacceos, romanos, godos, árabes, judíos y cristianos ha sido quizá superior a la de la agricultura. Se trata del sector económico más característico y que ha tenido que convivir y compartir la riqueza con otras formas y modelos.

Pero las rutas son tanto del transeúnte como del asentado, por lo que las tensiones y enfrentamientos entre ambas formas de vida han debido de ser bastante frecuentes. Por suerte para Torrecillas, el Descansadero es la finca más alejada del núcleo urbano. Poco han podido influir las autoridades del pueblo sobre los acontecimientos que se hayan producido en el Descansadero.

Descansadero es una palabra que está mas en boca del trashumante que del sedentario. Bajando de las montañas en otoño, el Descansadero es la etapa inmediata anterior a la de la gran ciudad de Trujillo donde se va a encontrar, con toda probabilidad, con el mercado y la feria del ganado. Es la mejor oportunidad de abrevar y prepararse para afrontar esa gran oportunidad.

En primavera, de paso hacia las sierras, con mucho ganado recién adquirido y cantidades de nuevas crías, el descansadero fortalece y suministra las energías que el caminante va a requerir en el largo recorrido que le espera.


Los puentes del Descansadero


Los orígenes de Torrecillas de la Tiesa


Como el propio nombre de Torrecillas sugiere, su origen se halla en esa época medieval guerrera, en la que era imprescindible tener un refugio (torre, torrecilla, castillo...) para sobrevivir a los ataques de otras personas. Una época en que el ajetreo de la lucha, el pillaje, las incursiones e invasiones de moros y cristianos en ambos sentidos empieza a ser suplantado por los "estantes" o asentamientos del nomadismo trashumante. (Ver más)

Página modificada por última vez el día 11/09/2008 07:10:50 por Adrián